lunes, 10 de noviembre de 2014

El silencio de un adiós…

Hoy de nuevo he conocido,
Que el tiempo y el destino,
En mi vida, hacen el camino,
Que quizás he merecido.

Tantos días, muchas penas,
Tantas noches que me ciegan;
Cuantos versos, pocos besos
Más silencio que canción…

De recuerdos y palabras,
Vive en ti: mi admiración.
Decepciones y excusas que he escuchado:
También vienen de ti, adoración.

Hoy no queda más remedio,
Que decir algo con suprema osadía:
Adiós, hoy me despido,
Despiadada dama mía…

A una efímera melodía de mujer que plantó en mí la decepción…

domingo, 9 de noviembre de 2014

Tu nombre, mi canción…

Deshojando versos a son de una canción
Entablando sueños con peldaños de suspiros
Dibujando miradas y sonrisas, con pasión
Ahogando el llanto, olvidando los rencores…

Dueño soy de esta noche plena
En que una dama llega a acelerar mi palpitar
Risueño y entregado pero sin pena
Comienza el juego y continuará sin remediar.

Dulce mirada, niña inocente de sonrisa seductora
Tierna al sentir, precisa al hablar
Mente de encanto con cuerpo de ensueño
Que como un volcán al abrazarme me haces temblar…

Dama de la noche que el tiempo susurró
Viuda de un pasado que su mirada reveló
Poseedora de mi eterna admiración
Que hasta en su nombre el cielo suspiró…

A una hermosa doncella en una noche plena de encanto.

Promesas de luna (Prólogo)

Develando esencias,
ya siento el calor de tu piel;
dulce aroma que tibia mis sentidos
la calma que adormece mis recuerdos...

A un lado de ti,
sobre la cama del deseo,
borras la culpa.

Una bella luna,
ingiere mis sueños en tu almohada,
desnuda sobre un hada
esa tenue luz me grita de repente:

Aleja de mi todo aquello
que perturba mi mente
que este silencio a mi traiga
lo que el viento se llevó...


domingo, 2 de noviembre de 2014

Y en la noche cumples veinticuatro…

Brujas, hechiceros, calabazas y un dragón.
En la noche veo trazas,
De una antigua tradición…

Vampiros, duendes y princesas
Que celebran con pasión
Y yo, que te recuerdo, dulce miel
Al endulzarme el corazón…

Veinte años y cuatro más
Son las lunas que me hacen recordar
Que en tu cielo, dama mía
Yo tenía que morar…

He vuelto a extrañarte
Doncella de la noche de los muertos
Porque dabas vida a mi silencio
Y cordura a mi locura

Veinticuatro son los años
Que el tiempo se llevó
Son la duda y el tormento
Que el destino en mí dejó…

Felices 24, ésta siempre fue tu noche, dama eterna que en mí vives…

En memoria de Paola Santander Cárdenas

Juan David M. A.