jueves, 20 de octubre de 2016

Descendencia tecnológica

Estoy aquí, deambulando en este mundo ahora lleno de ideas de multiversos siderales, pero sumido a tan solo un pequeño rincón, en donde encubro mis frecuentemente elocuentes versos con un velo que se declara dueño de mis más sinceras y perversas fantasías.

Inigualable como este sentir y aún rodeado de todas aquellas ideas de la infancia, recuerdo haber leído también hace poco un artículo en el que pienso que no solamente estamos aquí por casualidad; que incluso muchas de las personas que estamos escribiendo o leyendo estas líneas nos encontremos manipulados de algún modo por alguna fuerza superior. Algunos la llamamos Dios, porque somos creyentes, otros los llamarán extraterrestres, pues es lógico pensar en habitantes de otros planetas siendo o existiendo la dupla espacio-tiempo de una forma tan inconmensurable. Algunos otros, sin embargo, piensan que simplemente somos una simulación programada por “seres superiores” que en su momento pudieron ser como nosotros. Me refiero a que en algunas culturas futuristas quienes dado el caso ya podrían contar con tecnología sumamente avanzada, podrían realizar no solamente viajes y visitas al pasado, sino haber creado habitantes animados y totalmente capaces de pensar y actuar tal y como lo hacemos los humanos.

Seguramente esta es una idea que suena para muchos aún muy descabellada, pero... ¿y qué si tienen razón? Entonces me surge la nueva pregunta: ¿Entonces ellos quiénes son? Y a partir de ella nos enfrentamos al cuestionamiento máximo que siempre ha intentado resolver no solo la filosofía, la religión o la ciencia: ¿Si fuimos creados por culturas tecnológicamente más avanzadas, cuyos seres poseen habilidades críticas por ahora imposibles para nosotros, entonces a ellos quién los creó ó de dónde salieron?

Juanhker, 20 de Octubre de 2016

domingo, 9 de octubre de 2016

Serpientes de carne humana

Son como la piel de Judas, de palabras desnudas, de lenguas hirientes, sombreando el caminar de los demás, están por todas partes, son aquellas que con sus comentarios sin sentido y entrometidas en los mundos que no les corresponde, están al acecho como fieras, esperando, con su forma de ser, atacar a la víctima, a aquellos que hemos caído en sus mortíferas trampas…

A veces se muestran seductoras, a veces amigables y a veces compasivas; en otras ocasiones se muestran confidentes, cuyos dientes nos sonríen, pero enferma está su alma de vil hipocresía, son tan maquiavélicas y alcahuetas con su avaricia y ociosidad.

Sé que las has visto, que las conoces y has estado rodeado de ellas, esas personas sin piedad, que hablan sin temor y sin control, que inventan una vida a quien no conocen y luego, deambulan por todas partes advirtiendo el peligro. Sin embargo, algunos nos hemos dado cuenta de que un riesgo inminente, es precisamente su presencia…

¡Cuidado!

Juanhker
Domingo, 09 de Octubre de 2016.

jueves, 23 de junio de 2016

De sentidos y esencia...

Como un huracán que atraviesa el mundo de las ideas, la fascinación de los sentidos, la piel desgarradora de la realidad, actuando como un volcán de sentimientos e ilusiones, de promesas y de sueños...

Una palabra, una mirada, una sonrisa, la vida resumida en lo que sientes por alguien, reducida a tan solo un puñado de caricias que el tiempo una vez te regaló con cariño y que hoy solo quedan las marcas de la miel que humectó con dulzura tu cuerpo. 

Aún recuerdas esos momentos felices que pasaste junto a ella, recuerdas esas noches de pasión, las salidas al campo, la alegría que se sentía al hacer todo juntos; hoy ves tan cerca a la soledad, la miras a los ojos y la besas tan frecuentemente que te hace sentir que falta algo en ti, que aunque eres feliz y lo tienes todo, a veces quisieras llenar ese vacío del alma, el no tener con quién compartir tu propio mundo y sentir que a alguien le interesa todo lo que haces a diario, desde algo tan simple como indagarte cómo te encuentras, pues esto es ya un motivo de suprema gratitud y de un sentimiento inigualable de satisfacción.

En otros momentos te preguntas qué será de la vida de aquella persona que fue tan especial durante un tiempo para ti, por quien dabas todo, hasta la vida misma, a quien le regalabas tu tiempo y toda tu atención; por quien alguna vez te preguntaste a ti mismo si valdría o no la pena y sin importar lo que le respondió la razón a tu corazón, le hiciste caso a este último, porque tenías la fe y la esperanza de poder cambiar lo que estaba mal y de lograr lo que siempre quisiste conseguir y que por tanto fue un sueño para ti. Lo cierto es que inevitablemente el amor trae consigo un sufrimiento, que al mirarlo luego, a través del tiempo, te das cuenta que para ver con cordura y objetividad las cosas por las que luego te culpaste, fue necesario primero haberlas vivido, pues es inequívocamente una realidad que por más que te digan que estás cometiendo un error, para solventarlo, solo debes haberlo vivido y aprendido de él por ti mismo, pues nadie vive en tu mundo ni tus propias experiencias para enseñarte a llevar tu mundo y sus consecuencias.

Hoy debes ya sentirte tranquilo, la oportunidad de desenvolver las llamas de ese fuego que parecía eterno en tu interior, sacando de nuevo una sonrisa a la vida y dándote la oportunidad de volver a ubicarte en la felicidad, porque debes recordar que no es una meta, la felicidad es un camino y por tanto tú decides ser feliz por encima de cualquier cosa en la vida. La meta es el éxito, así que si quieres lograr ser exitoso, siempre debes ser tú mismo y vivir en armonía, para que siempre seas feliz.

sábado, 4 de junio de 2016

Adentro, muy adentro...

Envuelto en la sensación que produce ocultar un sentimiento, es complicado reconocer aquello que se encierra en tus entrañas y tus pensamientos, así que era necesario escribir, cómo un día más pasaba sin soltar ese desahogo que necesitaba sentir y también comprender por qué suceden las cosas que a diario pensamos que tal vez no merecemos; la verdad es que todo lo que ocurre es la muestra de que el hombre no vive solamente de cosas buenas y de felicidad total, mostrando esa cara que para muchos parece hipocresía.
La verdad es que hay cosas que no son tan buenas y que somos vulnerables ante muchas circunstancias de la vida, pero esto es necesario para comprender y apreciar lo que sí está etiquetado como bueno.
Es importante por ejemplo, saber que existen los problemas para así, apreciar una vida tranquila, es bueno reconocer que la enfermedad es innata de todo ser humano y que sin ella uno jamás podría apreciar la buena salud.

Es un pensamiento que he estado teniendo en los últimos días puesto que hay personas que se encuentran en nuestra vida, que son sumamente importantes para nosotros como: nuestra familia, amigos, pareja o cualquier otro allegado de quien su bienestar nos interesa. Es propio que cuando alguien que queremos está atravesando por una calamidad nos sintamos incómodos, insatisfechos y tratemos de ayudarle, algunas veces también es normal sentirnos impotentes ante ciertos contextos, pero la intención de ayudar o pretender el bienestar propio o de la otra persona, persiste; no obstante, es incómodo sentir que no puedes hacer nada porque sabes que debes hacerlo.

En mi caso soportar recientemente una situación de enfermedad de un ser amado, hizo que mis días se volvieran un poco más complicados de llevar, entre otras cosas, que debí alejarme de ciertas actividades de mi rutina y de algunas otras que hubiere querido desarrollar en los últimos días, sin embargo, con ayuda de Dios, todo esto ha menguado y he podido sentir la mano fresca, la energía divina actuando en pro de mi bienestar y mis ideales y por supuesto, en lo concerniente a mi familia y demás personas de mi mundo.

Hoy me encuentro tranquilo, confiando en que todo seguirá mejorando, poniendo todo empeño en las actividades que se me presentan a diario y en mis deberes personales, laborales y familiares, con el fin de que no solamente todo marche bien, sino también que mi conciencia esté satisfecha.

jueves, 12 de mayo de 2016

El ángel de la muerte

¿Acaso muere la muerte?


Es una pregunta que me ha inquietado en los últimos días. Recién me he visto con mi buen amigo Jairo y hemos entablado una conversación acerca de que las personas en ocasiones nos damos cuenta que otros piensan similar a nosotros sobre ciertas situaciones de la vida cotidiana e incluso sobre temas más profundos e inquietantes como éste. Al llegar a un punto de nuestra conversación hablamos, entre otros temas, de angelología, anteponiendo al tema central el hecho de que la muerte está representada seguramente por uno de tantos ángeles según varias de las mitologías religiosas y que si bien no podemos llamarlo un ángel de luz, tampoco podríamos llamarlo de oscuridad, pues llegamos a la conclusión de que sencillamente es su trabajo llevarse las almas de este mundo terrenal a un plano espiritual.

No obstante, queda la duda de que si él, Azrael mismo, al ser el único en tener la capacidad de desprender almas de su cuerpo o decidir si dejarlas por un tiempo más, puede llegar a dejar de existir o si dado el caso, siempre ha sido durante la eternidad, responsabilidad suya y así continuará por siempre... Es una pregunta para muchos algo necia, pero es inquietante, al igual que muchas otras que no caben en nuestro entendimiento lógico material.

El ángel de la muerte ha sido sin duda alguna el más temido por la humanidad, sin embargo su labor es igual de importante que la de los demás, después de todo, es impropio pensar que en un mundo cada vez más complicado y escaso hayan de existir para siempre las personas, animales y demás seres vivos desde el momento de la creación y teniendo en cuenta que la reproducción jamás se detiene. Sería simplemente imposible habitar; es normal que la materia y todo lo terrenal sufra ciclos de transformación, al igual que la energía y demás objetos tanto vivos como inertes, pues dichas transformaciones son importantes evolutivamente hablando, pues evitan el caos.

Volviendo al tema central que nos confiere en este escrito, ante una incógnita de este tipo podríamos filosofar infinitamente, después de todo, la respuesta puede variar de acuerdo a la persona que desee responderla; vemos por ejemplo, el caso de personas que son escépticas y también de las que son creyentes, por lo que puede esta pregunta variar en cuánto a la percepción y entendimiento de la misma, como en su respectiva respuesta.

Solo tengo conocimiento de que en este mundo, el hecho de que no entendamos, conozcamos o hayamos visto o percibido algo, no necesariamente quiere decir que sea inexistente. Teniendo en cuenta la anterior afirmación, podemos referirnos a la energía y al viento como ejemplos preponderantes puesto que a diario convivimos con este tipo de 'objetos' y aunque no podemos verlos, sí podemos sentirlos y saber que existen, que se transforman y que hay varias cantidades, metamorfosis y presentaciones para los mismos, pero no podemos negar que son un hecho. De la misma manera sucede con Dios, para alguien que es creyente, es cómodo pensar que Dios está ahí y nos acompaña siempre guiando nuestros actos, igualmente que puede haber un ángel que cuida nuestros pasos y otro que está esperando el momento adecuado para llevarse nuestra alma; sin embargo, para una persona escéptica es inconcebible suponer tales cosas y más aún, llegar a contemplarse involucrado en ellas.

Sin más llego a la conclusión de que cada quién puede otorgar la respuesta que mejor se acomode a su sistema de creencias, que para algunos un ángel puede estar en un plano espiritual dando luz o quitándola de este mundo terrenal mientras que para otros un ángel es tan solo una persona que puede llegar y edificar un ciclo en su vida y que por tanto en algún momento se marchará de ella...


Juan David M. A
11/05/2016