martes, 15 de octubre de 2019

Prisión de hueso y carne

Compungido y cabizbajo por la senda que atraviesan los susurros de mi mente; a ciegas y con pasos entorpecidos, maniatado y de los ojos vendado, en un pasillo que conduce a un interminable laberinto embriagado de emociones desesperadas, voy escuchando cómo a mi alrededor se pronuncian voces, gritos de almas que ya recorrieron el camino, paredes de cemento duro que encierran sollozos en el eco del escombroso lugar. 

Poco a poco avanzo y pienso que de la esperanza comprimida y forzada, debe abrirse una puerta así como de un botón apretado, de un árbol de ramas marchitas y hojas secas, florece una maravillosa y colorida rosa que es el producto del tiempo y de la esperanza que da saber que hasta lo más negro tiene un pequeño trozo blanco y que hasta lo más blanco tiene un pequeño punto negro.

A ratos siento brazos que me guían para caminar correctamente y sin tropezar, pero no todos son los que empujan con amor, sino que se puede sentir una energía de odio, de envidia, de prepotencia, de inequidad, de complejos de superioridad incesante y descarada; pero aun son torpes los pasos porque nunca he intentado caminar solo para ver dónde desemboca el pasadizo, siento ruidos de ratas que caminan al acecho y golpes cuyo sonido metálico me hacen pensar que se trata de una cárcel...

Sigo la travesía y entro por un túnel hondo y de profunda oscuridad, pero pienso que éste a su vez, tiene qué tener un límite porque como decía un amigo "No llueve eternamente" (Eric Draven - The crow, 1994). Al pasar siento las piedras enterrarse en mis pies desnudos, pero a su vez, mi espíritu descalzo con el dolor se hace más fuerte, a medida que siento los látigos acosarme para cruzar por el corredor sombrío siento que una fuerza interna me fortalece y emana del interior esa luz que puede iluminar el camino que estoy recorriendo; con esto puedo percibir formas de personas que han quedado atrás, ciclos que se han cumplido para dejar de arder en este mundo terrenal, veo sus cráneos, veo sus huesos y entiendo que finalmente eso es lo único que nos ata a este mundo de dolor y sufrimiento. Sin las ataduras carnales, somos seres invulnerables porque gozamos de la gracia espiritual, ya no sentimos, ya no lloramos, ya no sufrimos...

Esta cárcel de piel y sangre, esta prisión de hueso, somos abrazados con camisa de fuerza a un mundo al que no elegimos venir, pero que sí podemos elegir de qué manera vivir y de qué manera irnos, si pasando desapercibidos o dejando un legado, enseñando lo que hay en el camino y trazando un futuro más llevadero para quienes comenzaron a cruzar el pasillo luego de nosotros.

Juanhker

sábado, 21 de octubre de 2017

La coricia de la ventana

No era muy común mi desvelo, pero las últimas noches se hacían cada vez más largas. Deambulaba por un lado y otro en mi habitación y las horas no pasaban; al mismo tiempo, la oscuridad se hacía a cada momento más y más profunda…

Sobre la vieja pared de madera de aquella cabaña, hecha de árbol rústico, había una ventana que de noche dejaba escapar algún chirrido, tal vez por el movimiento que producía el viento hacia la ventana, o tal vez por la ligera inclinación de una construcción que no se había hecho tan precisa por tratarse de una vieja casa junto a una fuente en las profundidades del bosque.

No había energía eléctrica, mas sí, cada noche era iluminada con la tenue luz de la luna llena que dejaba traspasar a través del cristal y una vela blanca cuya parafina duraba, lo que subsistía en mí despierto.

El silencio, acompañado de la lobreguez abrupta del monte, me hacía pensar sobre todas aquellas historias que se cuentan sobre el hombre lobo y los vampiros, entre otras muchas leyendas sudamericanas como la llorona, la patasola y un sinfín de mitos populares. Sin embargo, sobre aquella mecedora junto a la ventana, cada noche el pánico me invadía y no podía sentarme a meditar sobre ella. Mi único movimiento era siempre esperar a que se ocultara la luna por completo para así lograr conciliar el sueño.

Fue entonces, luego de esta escena repetida día tras día, cuando reconocí que no solo la ventana crujía sino que la mecedora se hamaqueaba de un lado al otro lentamente y a la vez un canto dulce cuya música hechizaba en mis adentros y no me permitía el movimiento, mas sí, el tembleque de mis manos frías. Hube quedado no solo estático, sino silente por completo al no ver lo que mi cuerpo sentía a mi lado. Una presencia que me había acompañado cada noche, bajo cada luna. La mecedora vacía delataba que para que algo o alguien exista, no es necesario verlo con los ojos ni con los demás sentidos, solo hay que creerlo.

Giré mi cabeza para ver sobre la pared blanca al rincón de mi cama y la luz de la luna proyectaba la sombra de una hermosa coricia de la fuente del bosque. Solo era posible ver su sombra y solo lo era con aquella irradiación lunar, pero comprendí que su esencia y presencia siempre me había custodiado a través de las largas tinieblas desde hace ya un tiempo.



lunes, 26 de junio de 2017

A sorbos de café

… Y heme aquí, pasando en vela las altas horas de la noche; mi sistema nervioso está a tope, tembloroso y despierto con las exorbitantes dosis de cafeína fluyendo a través de mis venas, no lo puedo controlar, como el deseo insaciable de mi mente en fijar tu figura.

Recuerdo tu mirada penetrante que al posarse inalterablemente en mí, puede describir con facilidad lo que no eres capaz de expresar con tus palabras. Pienso en aquellos labios que me susurran sugiriendo derretirme en su miel, tan suave como dulce y tan embriagante como adictiva. Tus pasos seductores, el aroma furtiva de tu piel, tus caricias delirantes y la fragilidad hechizante de tu feminismo.

Intento sacarte de mis pensamientos un solo e intangible segundo, pero vuelves a mí. Me fundo en el recuerdo vivo de tu esencia, sueño con abrazar tu calidez ignota y bañarme de tus besos, luego arroparme con la severidad de tu euforia y en las noches abrigarme y cobijarme de la pulcritud y sensualidad desmesurada de tu cuerpo...

Sujeto a ti con la fuerza del magnetismo entre dos imanes de polos opuestos, en mi ser solo cabe tu presencia, me siento adherido a ti, como si una fuerza externa volviera motriz mi corazón solo para que sus latidos vibraran al compás de tu respiración.

Y los acordes líricos de tu voz, armónica melodía que me expresa que me ama, que me siente dentro y que resuenan en lo más profundo de mi interior, me hacen sentir que tengo vida eterna, porque donde tus palabras llegan, no falta un día, ni una hora, ni un minuto, ni un segundo; estoy lleno, complacido en ti, me siento completo, único, interminable e inamovible.

Mi nombre es Sueño, el tuyo es Música...

lunes, 22 de mayo de 2017

Confesiones en un sueño

… Y con una palabra florecían los recuerdos,
Hacían luz de mis silencios y los sueños,
Que marchitos esperaron no tan cuerdos,
Hoy brindaron esperanza a sus dueños.

Allí, donde vislumbramos la aurora boreal,
Tus hechizos eclipsaron mis secretos.
Y entonces sentí una euforia abismal,
Que adoctrinaba mis sentidos inquietos:

En tus pétalos quise posarme
Y de tu rocío beber y ahogarme;
Quería me abrazaras hasta rociarme,
De tu dulce fragancia y colmarme…

…Y evitar con las espinas de mis rosas tocarte,
Hasta que tu corazón, con mi néctar, quisiera embriagarte.
Y entonces, en la noche al oído susurrarte,
Que nunca, a pesar del tiempo, he dejado de amarte.

viernes, 5 de mayo de 2017

El gran dilema

Tan difíciles de ignorar como de olvidar… Hay personas que se anclan a nuestro ser como espinas que se entierran en la piel y que provienen de rosas sobre cuyos pétalos ya no resbalarán las gotas del rocío de ese amor matutino derrochado a cada suspirar…

Esas personas, que se escapan de tu vida y dejan en ti las marcas, las cicatrices dérmicas sobre tu espalda y que a su vez denotan una sangrante satisfacción, recuerdos que estampan sonrisas y sueños que apuñalan los pedazos que quedan de tu corazón.

 De pronto aparecen, como si de la nada todo se hubiese esclarecido, como si cupido no hubiese sucumbido ante las amenazas y de nuevo llegase con su arco a enredar con su rutina y a enlazar los escombros, que se promueven vástagos al pasar el tiempo. Qué tan fácil sería, si en un lapso de paz, de calma y de sosiego pudieras encontrarte a ti mismo y poner en su lugar aquello que es pasado y aquello que es presente; tomar la balanza y afirmar por la razón sin que opine el corazón, he ahí el gran dilema…

domingo, 12 de febrero de 2017

El demonio de la soledad (Novela - Capítulo 2)

Pasaban una gran cantidad de pensamientos por mi cabeza, me temblaban las manos y piernas, sudaba frío, mientras contemplaba en mi mente ideas de “cómo se sentiría un cálido y tierno beso con Jessica” ó “caminar tomados de la mano” o incluso algunas otras imágenes de amor insondable como estar fundidos en un solo cuerpo y un solo corazón.

- ¡Oye! ¿Te puedo ayudar en algo, qué te sucede? Te quedaste con la mirada perdida… – Me abrió la puerta un tipo alto, de nariz aguileña, mal encarado y serio de unos treinta y tantos que me sacó del letargo en el que me encontraba idealizando.

- Busco a Jessica – Contesté aun volviendo en mí

- Disculpa un momento – El hombre cerró la puerta y entró de inmediato. Pude notar que no estaba de muy buen humor, sin embargo no era de mi incumbencia por lo que esperé el momento que ansiaba desde el día anterior, no podría nada opacarlo, ¡por nada del mundo!

De repente esa figura magnánima y de un aura hermosa, circundaba mi visión casi fecundada por la felicidad, sin embargo no podría mostrarme muy apurado, pues aunque pretendía hacer las cosas a la antigua, tampoco era conveniente que supiera que me pasaba la vida pensando e idealizando acerca de ella.

- ¡John! Es bueno verte tan temprano, no sabes cuánto ansiaba salir de casa…

- ¡Hola preciosa! A mí también me alegra mucho verte, pero ¿por qué dices eso, sucede algo?

- No es nada, descuida, ya estoy acostumbrada. Te lo contaré en cuanto lleguemos a la universidad. ¿Nos vamos?

- Vale, vamos…

Durante el camino, no dejaba de mirar lo hermosa que era, sus labios eran rojos, abundantes y seductores, sus ojos de un azul de mar y de cielo, inspiraban gran paz y con ellos, su mirada tan penetrante me erizaba la piel; no podía conducir tranquilamente pues en su rostro, aunque tenía las más bellas facciones, notaba algo de tristeza. No la conocía muy bien, así que no era bueno juzgar sin saber, tal vez era su estado normal o natural o simplemente podía tratarse de algo pasajero carente de la más mínima importancia.

- Eres tan hermosa Jessica, me alegra mucho estar contigo en este momento.

- Gracias, eres sumamente amable, no es para tanto. También es bueno estar aquí, ¿sabes? Hay ocasiones en que quisiera volar, desaparecer del mundo o al menos ausentarme a un lugar en donde nadie me conozca.

- No sé si de algo sirva, pero aunque no nos conozcamos demasiado, quiero que sepas que si necesitas algo, lo que sea, puedes contar conmigo…

- ¡Eres un encanto!

Si ella supiera lo que era para mí, sin ni siquiera conocerla a fondo, era la dueña de mis pensamientos, de mis emociones más extrañas, de los sueños más exquisitos y si por mí fuera hasta de mis sentimientos y mi piel.

Llegamos a la universidad, nos acomodamos en la biblioteca en una gran mesa, la cual posteriormente llenamos de libros arcaicos y grandes pero con magnas riquezas históricas. Era extraño que para matemáticas hiciésemos un trabajo de este tipo, sin embargo para mí lo que menos importaba en esos momentos era el trabajo, solo me concentraba en Jessica y en hacerla sentir lo mejor posible a mi lado, pues pretendía que esta fuera la primera de las múltiples citas, estudiantiles o no, que íbamos a tener. Estaba completamente decidido y con mi mirada fija en ella…

- ¿Comenzamos con Pitágoras? – Le pregunté con el fin de tomar el libro correcto

- ¡Estupendo! Me encanta ese personaje, no solo por sus descubrimientos matemáticos sino que sus teorías se aplican a muchas ciencias, entre ellas la astronomía, la cual me fascina

- Es magnífico, nunca pensé que alguien que luce como tú se interesara por esta temática, te confieso que la astronomía también me apasiona.

- ¿Alguien que luce como yo? – Preguntó con interés, pues noté que le envolvía conocer mi concepto acerca de ella

- Pues verás, no es muy común ver personas con la calidez y amabilidad, fuera de la belleza física que tú ya de por sí tienes y que además sean personas inteligentes que se interesen en cosas que valgan la pena como el arte, la historia, la música, la filosofía, la ciencia, en seguir estudiando para salir adelante y no quedarse solo con un bachillerato, ese tipo de personas… Si lo notas bien, la gente de hoy en día, tanto hombres como mujeres, buscan la facilidad para todo y entre más rápido obtengan algo que quieren, mejor. Buscan salir apresuradamente de un centro de estudios técnicos, que incluso en ocasiones pueden ser mediocres y hasta ilegales, con el fin de comenzar a ganar dinero. Luego de ello, forman una vida irresponsable porque no se dan el tiempo de conocer a las personas, solo buscan sexo y no miden las consecuencias ni tampoco utilizan los métodos modernos para evitar el embarazo no deseado o las enfermedades de transmisión sexual…

- ¿A este respecto entonces piensas que soy diferente del común?

- Eso creo, eso espero…

Hubo una pausa en nuestra conversación mientras realizábamos en mi laptop las diapositivas para la ponencia, estuvimos escribiendo sobre muchos matemáticos, físicos y astrónomos que legaron sus conocimientos hasta nuestros días resumiendo sus más importantes descubrimientos y enfocándonos en la parte más sobresaliente de sus biografías. Utilizamos una bibliografía amplia y estuvimos toda esa tarde trabajando hasta el anochecer.

- John, no quiero que pienses mal sobre mí, sin embargo, hay algunas cosas sobre mi vida que me gustaría contarte… Esta tarde, cuando fuiste por mí a casa, no pude evitar que él abriera la puerta, hay condiciones especiales en mi vida, tal vez no sea muy conveniente para nadie estar cerca de mí. La convivencia en mi hogar es difícil… ¿Sabes? A veces me siento muy sola, a pesar de que en mi domicilio habitan algunas personas, es complicado cuando no te entienden, cuando no te quieren o cuando no pueden hacerse a la idea de que alguien es diferente. Por ello, suelo alejarme de la gente, a veces prefiero estar sola físicamente pues puedo buscar compañía en los bosques, en los ríos, en las mismas personas que están en las calles, prefiero eso que estar con alguien que me haga sentir sola…

- Yo creo que tienes mucha razón, te entiendo más de lo que piensas, pues tengo cierta experiencia en estar solo, ¿Pero a qué te refieres con ser diferente?

- Hay un secreto que debo contarte…

jueves, 20 de octubre de 2016

Descendencia tecnológica

Estoy aquí, deambulando en este mundo ahora lleno de ideas de multiversos siderales, pero sumido a tan solo un pequeño rincón, en donde encubro mis frecuentemente elocuentes versos con un velo que se declara dueño de mis más sinceras y perversas fantasías.

Inigualable como este sentir y aún rodeado de todas aquellas ideas de la infancia, recuerdo haber leído también hace poco un artículo en el que pienso que no solamente estamos aquí por casualidad; que incluso muchas de las personas que estamos escribiendo o leyendo estas líneas nos encontremos manipulados de algún modo por alguna fuerza superior. Algunos la llamamos Dios, porque somos creyentes, otros los llamarán extraterrestres, pues es lógico pensar en habitantes de otros planetas siendo o existiendo la dupla espacio-tiempo de una forma tan inconmensurable. Algunos otros, sin embargo, piensan que simplemente somos una simulación programada por “seres superiores” que en su momento pudieron ser como nosotros. Me refiero a que en algunas culturas futuristas quienes dado el caso ya podrían contar con tecnología sumamente avanzada, podrían realizar no solamente viajes y visitas al pasado, sino haber creado habitantes animados y totalmente capaces de pensar y actuar tal y como lo hacemos los humanos.

Seguramente esta es una idea que suena para muchos aún muy descabellada, pero... ¿y qué si tienen razón? Entonces me surge la nueva pregunta: ¿Entonces ellos quiénes son? Y a partir de ella nos enfrentamos al cuestionamiento máximo que siempre ha intentado resolver no solo la filosofía, la religión o la ciencia: ¿Si fuimos creados por culturas tecnológicamente más avanzadas, cuyos seres poseen habilidades críticas por ahora imposibles para nosotros, entonces a ellos quién los creó ó de dónde salieron?

Juanhker, 20 de Octubre de 2016

domingo, 9 de octubre de 2016

Serpientes de carne humana

Son como la piel de Judas, de palabras desnudas, de lenguas hirientes, sombreando el caminar de los demás, están por todas partes, son aquellas que con sus comentarios sin sentido y entrometidas en los mundos que no les corresponde, están al acecho como fieras, esperando, con su forma de ser, atacar a la víctima, a aquellos que hemos caído en sus mortíferas trampas…

A veces se muestran seductoras, a veces amigables y a veces compasivas; en otras ocasiones se muestran confidentes, cuyos dientes nos sonríen, pero enferma está su alma de vil hipocresía, son tan maquiavélicas y alcahuetas con su avaricia y ociosidad.

Sé que las has visto, que las conoces y has estado rodeado de ellas, esas personas sin piedad, que hablan sin temor y sin control, que inventan una vida a quien no conocen y luego, deambulan por todas partes advirtiendo el peligro. Sin embargo, algunos nos hemos dado cuenta de que un riesgo inminente, es precisamente su presencia…

¡Cuidado!

Juanhker
Domingo, 09 de Octubre de 2016.

jueves, 23 de junio de 2016

De sentidos y esencia...

Como un huracán que atraviesa el mundo de las ideas, la fascinación de los sentidos, la piel desgarradora de la realidad, actuando como un volcán de sentimientos e ilusiones, de promesas y de sueños...

Una palabra, una mirada, una sonrisa, la vida resumida en lo que sientes por alguien, reducida a tan solo un puñado de caricias que el tiempo una vez te regaló con cariño y que hoy solo quedan las marcas de la miel que humectó con dulzura tu cuerpo. 

Aún recuerdas esos momentos felices que pasaste junto a ella, recuerdas esas noches de pasión, las salidas al campo, la alegría que se sentía al hacer todo juntos; hoy ves tan cerca a la soledad, la miras a los ojos y la besas tan frecuentemente que te hace sentir que falta algo en ti, que aunque eres feliz y lo tienes todo, a veces quisieras llenar ese vacío del alma, el no tener con quién compartir tu propio mundo y sentir que a alguien le interesa todo lo que haces a diario, desde algo tan simple como indagarte cómo te encuentras, pues esto es ya un motivo de suprema gratitud y de un sentimiento inigualable de satisfacción.

En otros momentos te preguntas qué será de la vida de aquella persona que fue tan especial durante un tiempo para ti, por quien dabas todo, hasta la vida misma, a quien le regalabas tu tiempo y toda tu atención; por quien alguna vez te preguntaste a ti mismo si valdría o no la pena y sin importar lo que le respondió la razón a tu corazón, le hiciste caso a este último, porque tenías la fe y la esperanza de poder cambiar lo que estaba mal y de lograr lo que siempre quisiste conseguir y que por tanto fue un sueño para ti. Lo cierto es que inevitablemente el amor trae consigo un sufrimiento, que al mirarlo luego, a través del tiempo, te das cuenta que para ver con cordura y objetividad las cosas por las que luego te culpaste, fue necesario primero haberlas vivido, pues es inequívocamente una realidad que por más que te digan que estás cometiendo un error, para solventarlo, solo debes haberlo vivido y aprendido de él por ti mismo, pues nadie vive en tu mundo ni tus propias experiencias para enseñarte a llevar tu mundo y sus consecuencias.

Hoy debes ya sentirte tranquilo, la oportunidad de desenvolver las llamas de ese fuego que parecía eterno en tu interior, sacando de nuevo una sonrisa a la vida y dándote la oportunidad de volver a ubicarte en la felicidad, porque debes recordar que no es una meta, la felicidad es un camino y por tanto tú decides ser feliz por encima de cualquier cosa en la vida. La meta es el éxito, así que si quieres lograr ser exitoso, siempre debes ser tú mismo y vivir en armonía, para que siempre seas feliz.

sábado, 4 de junio de 2016

Adentro, muy adentro...

Envuelto en la sensación que produce ocultar un sentimiento, es complicado reconocer aquello que se encierra en tus entrañas y tus pensamientos, así que era necesario escribir, cómo un día más pasaba sin soltar ese desahogo que necesitaba sentir y también comprender por qué suceden las cosas que a diario pensamos que tal vez no merecemos; la verdad es que todo lo que ocurre es la muestra de que el hombre no vive solamente de cosas buenas y de felicidad total, mostrando esa cara que para muchos parece hipocresía.
La verdad es que hay cosas que no son tan buenas y que somos vulnerables ante muchas circunstancias de la vida, pero esto es necesario para comprender y apreciar lo que sí está etiquetado como bueno.
Es importante por ejemplo, saber que existen los problemas para así, apreciar una vida tranquila, es bueno reconocer que la enfermedad es innata de todo ser humano y que sin ella uno jamás podría apreciar la buena salud.

Es un pensamiento que he estado teniendo en los últimos días puesto que hay personas que se encuentran en nuestra vida, que son sumamente importantes para nosotros como: nuestra familia, amigos, pareja o cualquier otro allegado de quien su bienestar nos interesa. Es propio que cuando alguien que queremos está atravesando por una calamidad nos sintamos incómodos, insatisfechos y tratemos de ayudarle, algunas veces también es normal sentirnos impotentes ante ciertos contextos, pero la intención de ayudar o pretender el bienestar propio o de la otra persona, persiste; no obstante, es incómodo sentir que no puedes hacer nada porque sabes que debes hacerlo.

En mi caso soportar recientemente una situación de enfermedad de un ser amado, hizo que mis días se volvieran un poco más complicados de llevar, entre otras cosas, que debí alejarme de ciertas actividades de mi rutina y de algunas otras que hubiere querido desarrollar en los últimos días, sin embargo, con ayuda de Dios, todo esto ha menguado y he podido sentir la mano fresca, la energía divina actuando en pro de mi bienestar y mis ideales y por supuesto, en lo concerniente a mi familia y demás personas de mi mundo.

Hoy me encuentro tranquilo, confiando en que todo seguirá mejorando, poniendo todo empeño en las actividades que se me presentan a diario y en mis deberes personales, laborales y familiares, con el fin de que no solamente todo marche bien, sino también que mi conciencia esté satisfecha.

jueves, 12 de mayo de 2016

El ángel de la muerte

¿Acaso muere la muerte?


Es una pregunta que me ha inquietado en los últimos días. Recién me he visto con mi buen amigo Jairo y hemos entablado una conversación acerca de que las personas en ocasiones nos damos cuenta que otros piensan similar a nosotros sobre ciertas situaciones de la vida cotidiana e incluso sobre temas más profundos e inquietantes como éste. Al llegar a un punto de nuestra conversación hablamos, entre otros temas, de angelología, anteponiendo al tema central el hecho de que la muerte está representada seguramente por uno de tantos ángeles según varias de las mitologías religiosas y que si bien no podemos llamarlo un ángel de luz, tampoco podríamos llamarlo de oscuridad, pues llegamos a la conclusión de que sencillamente es su trabajo llevarse las almas de este mundo terrenal a un plano espiritual.

No obstante, queda la duda de que si él, Azrael mismo, al ser el único en tener la capacidad de desprender almas de su cuerpo o decidir si dejarlas por un tiempo más, puede llegar a dejar de existir o si dado el caso, siempre ha sido durante la eternidad, responsabilidad suya y así continuará por siempre... Es una pregunta para muchos algo necia, pero es inquietante, al igual que muchas otras que no caben en nuestro entendimiento lógico material.

El ángel de la muerte ha sido sin duda alguna el más temido por la humanidad, sin embargo su labor es igual de importante que la de los demás, después de todo, es impropio pensar que en un mundo cada vez más complicado y escaso hayan de existir para siempre las personas, animales y demás seres vivos desde el momento de la creación y teniendo en cuenta que la reproducción jamás se detiene. Sería simplemente imposible habitar; es normal que la materia y todo lo terrenal sufra ciclos de transformación, al igual que la energía y demás objetos tanto vivos como inertes, pues dichas transformaciones son importantes evolutivamente hablando, pues evitan el caos.

Volviendo al tema central que nos confiere en este escrito, ante una incógnita de este tipo podríamos filosofar infinitamente, después de todo, la respuesta puede variar de acuerdo a la persona que desee responderla; vemos por ejemplo, el caso de personas que son escépticas y también de las que son creyentes, por lo que puede esta pregunta variar en cuánto a la percepción y entendimiento de la misma, como en su respectiva respuesta.

Solo tengo conocimiento de que en este mundo, el hecho de que no entendamos, conozcamos o hayamos visto o percibido algo, no necesariamente quiere decir que sea inexistente. Teniendo en cuenta la anterior afirmación, podemos referirnos a la energía y al viento como ejemplos preponderantes puesto que a diario convivimos con este tipo de 'objetos' y aunque no podemos verlos, sí podemos sentirlos y saber que existen, que se transforman y que hay varias cantidades, metamorfosis y presentaciones para los mismos, pero no podemos negar que son un hecho. De la misma manera sucede con Dios, para alguien que es creyente, es cómodo pensar que Dios está ahí y nos acompaña siempre guiando nuestros actos, igualmente que puede haber un ángel que cuida nuestros pasos y otro que está esperando el momento adecuado para llevarse nuestra alma; sin embargo, para una persona escéptica es inconcebible suponer tales cosas y más aún, llegar a contemplarse involucrado en ellas.

Sin más llego a la conclusión de que cada quién puede otorgar la respuesta que mejor se acomode a su sistema de creencias, que para algunos un ángel puede estar en un plano espiritual dando luz o quitándola de este mundo terrenal mientras que para otros un ángel es tan solo una persona que puede llegar y edificar un ciclo en su vida y que por tanto en algún momento se marchará de ella...


Juan David M. A
11/05/2016

jueves, 26 de noviembre de 2015

Visión escarlata…

De tan magnos y enérgicos colores,
Tan delicada y frágil el alma de un ángel destelló;
Su mundo giraba en glebas de ensueños,
Y hoy a mi memoria retorna el suspirar:

Muda la brisa que empapaba el silencio
Oda al invierno que entre sus alas vivió
Inundaba el consuelo atrapando en hechizos
Manantial dulce de cuya agua bebió…

Espada que data al guerrero fidedigno celestial
Manos que desaguan en batalla de noble clamor
Asesta contra el maligno y funesto la hoja brillante
Su sonrisa siniestra marchita anulando el temor.

Ojos que fluyen en sangre, lamentos de derrota
Gritos de estigma por parte del quebrantado
Alma infernal que hoy se ha condenado
Que quisiste atentar a un ángel de luz…


Juanhker, 26 nov / 2015

martes, 10 de noviembre de 2015

La flauta del averno

Entonando melodías muy dulces, estaba allí, acariciando su rostro en el espejo del agua, con la marca del tiempo. Llamaba a sus manos pulcras, sin embargo estaba cegado de egoísmo, llamaba a su faz bella, pero a través del cristal, su sombra mostraba las fieras facciones demoníacas y de su espalda, salían esas curvas y puntudas alas que de inmediato me decían lo que era obvio, lo que era innegable.

Adonis quería llamarse también, como aquel hermoso incesto del que Afrodita alguna vez se enamoró. Pero lo particular era el arma de su preciosidad, llevaba en sus manos una traversa de dulces notas, con las cuales componer sonetos invaluables de gran admiración.

Sonaba cada vez más intenso, se hacía una parte de mi propio silencio, entre más desglosaba las notas mi inconsciente, más me atraía a su lecho de penumbras. Era infernal pero hermosa, una cantidad de emociones envolviendo el blando sonido que se traducía en el viento cual letrilla de sirenas, que te inundan en fascinación y sientes que te roba el corazón, pero en realidad atraen tu esencia para robarla y convertirte en un fiel servidor de su divinidad.

Fue pues cuando al acercarme más a su sonora y atractiva entonación, mis oídos más agudos y mis ojos perturbados, comenzaban a ver, como mi espíritu era consumido lentamente por el soplo de la flauta, la sombra de aquellas magistrales alas iba abriéndose a sitiarlo en un abrazo diabólico para no dejarlo escapar nunca más…

Tuve suerte de que en la osadía de pedir al cielo una respuesta, un ángel puro y seductor hizo caer en tentación al hacedor de la poesía musical. En su regazo ciñó al flautista del infierno y pronto la melodía dejó de escucharse. Yo en un movimiento rápido traté de escabullirme de aquel episodio fascinante y a la vez alucinante. No quería presenciar este momento en que Vida y Muerte hacen el amor, ese era el llanto y la risa, la brisa y la sequedad, la calma y la desesperación. Una batalla de contrastes que solo me permitían renunciar a ese camino equivocado al oír los ecos de muerte seducirme. Entonces en un intento casi nulo, pude girar y alejarme lentamente mientras el ángel de luz, con su encanto, convertía en suspiros todos aquellos intentos del maléfico músico por llevarse mi alma a través de la eternidad.

domingo, 8 de noviembre de 2015

La promesa

Aquella mañana me levanté muy temprano. Estuve dibujando sonrisas en el aire, al recordar la dulce mirada de la mujer que amaba. 

En aquel entonces éramos un par de jóvenes que disfrutaban todos los días de un sentimiento muy puro y lleno de vida y que gozaban cada segundo compartido juntos. Llegamos a sentir que nuestro amor era tan grande, que jamás podría agrietarse cual pared de barro tras un gran terremoto.

Fue pues cuando me percaté que en ocasiones la existencia, el destino, o algún otro ente para el cuál no he de tener explicación, no pueden conformarse con que algo se sienta tan perfecto, la envidia tiene vida propia y un presentimiento le decía a aquella hermosa, dulce y amada mujer, que tal vez en algún momento no estaríamos juntos, pues es peligroso pretender que algo tan bueno va a ser para toda la vida porque cuando sucede lo contrario, con ello se van muchos sueños y esperanzas.

- Mi príncipe, ahora siento un profundo amor por ti – Me dijo mirándome a los ojos y acariciándome el rostro – Jamás quisiera que viniera a mi mente la idea de perderte, todo es tan bello, en este punto, tengo todo lo que siempre anhelé. Solo quería una persona que me amara de verdad, que estuviera conmigo en todo momento y que fuera tan especial conmigo y tan pendiente de mí, como tú lo eres.

- Te agradezco mucho, hermosa mía, esas palabras que me llenan, pero dime… ¿Qué te ha traído a la mente estos pensamientos? – Pregunté un poco dubitativo

- Es solo que en algún momento me pregunto si tanta dicha será para siempre. Hace poco hablé con mi madre, quién está en España y me decía que probablemente mi padre haría lo que fuera para llevarme con ellos.

- Ahora no pensemos en eso mi vida, por ahora es preocuparnos por un no sabemos, debemos disfrutar de todos los momentos que podemos pasar juntos, de tantas cosas que podemos hacer, todo lo qué planear y los lugares a los que ir.

- Prométeme que si yo tengo que irme a otro lugar y no volvemos a vernos o si en algún momento me llegase a suceder algo, por favor, no quiero que conserves recuerdos físicos de mí, pienso que nuestro amor ahora es tan grande que sería restarle importancia si minimizamos los recuerdos a tan solo cosas materiales. Quiero que me lleves en tu memoria siempre y sobretodo en tu corazón, que mis palabras que recuerdes, te den vida cuando despiertes, porque si algo así llegara a acontecer, ten por seguro que jamás olvidaría lo maravilloso que ha sido estar a tu lado en este tiempo, lo importante que eres en mi vida y lo feliz que me siento de pertenecer a tu mundo porque siempre soñé estar con alguien que fuera conmigo y para mí, como tú lo eres…

- Yo te prometo todo lo que me pides y más, mi dulce amor, prometo que cada día serías el motor que impulsa mi vida, que el recuerdo de tu mirada sería la energía para seguir luchando, que esa sonrisa que has puesto en mí será para siempre y que me proyectará a seguir adelante solo con el anhelo de volvernos a encontrar, porque tú te has convertido en mucho más que mi propia vida, te amo más que a todo en el mundo y siento, muy dentro de mí, que es un sentimiento tan sobrenatural que no tengo palabras que alcancen a explicarlo. Eres mi dulce niña especial y tierna, tan llena de encanto, eres esa pasión fabulosa e incesante que das hecho a tus palabras, que me ha enseñado tanto, que he aprendido a incorporarte como si fueses una parte de mí mismo. Lo que te prometo es amarte hasta el fin de mi existencia…

(…)

Cuando aconteció el llanto y esos días de dolor llegaron a nuestras vidas, con su ida mi mundo se derrumbó, aun así, al mantener contacto, se hacía la espera un poco llevadera. De pronto el mundo para ella se volvió gris, al abandonar su cuerpo, con todos los detalles que ya en otras historias he contado, para mí se volvió negro y lleno de pesadillas, fue un fin de año terrible, todo me sabía a hiel. Ya solo estaba conmigo, acompañándome desde el cielo, vigilando mis pasos e iluminando mis frías y no tan anheladas mañanas. La poesía se volvió sacrilegio, el infierno abrió sus puertas para lo que quedaba de mí o más bien de mi cadáver. No había vuelto a sonreír, todo tipo de felicidad era la herida sangrando en mi alma atormentada.

Sin embargo, al ir superando ese dolor mientras los días acontecían con sus espinas en mi sangre, desgarrando mis venas y provocando ese sudor frío, iba comprendiendo que pronto tenía que cumplir esa dolorosa promesa, antes de que acabara el año…

Así pues, llegó ese tormentoso 31 de diciembre. Miraba con dolor y frustración aquellas fotografías, peluches, llaveros, cartas, libros, adornos y demás objetos que poseía de ella. Cada uno tenía su esencia y una parte de su memoria, cada uno, al tocarlo, me producía padecimiento y locura, me salía una que otra lágrima con cada palpitar sobre su textura. Era sufrimiento total cumplir esa promesa, pero sé que ella sería feliz, si aún después de haber dejado esta vida terrenal, yo seguía firme, cumpliendo las promesas que le hacía.

Corrí todas las cobijas y ropa que había colgada en el patio de mi casa, hice un gran montón con todas aquellas cosas que llevaban el perfume fascinante de su piel y yacían empapadas también con mi corazón derretido en llanto.

Tomé todos los objetos, uno por uno y con mis manos temblando no solo del frío de la casi medianoche, sino más bien, del nerviosismo producido al saber que nunca más volvería a tocar lo que mi amada me había dado con tanto cariño. Coloqué la llama debajo para quemarlos y verifiqué cómo las cenizas consumían por completo todo lo que había puesto sobre el patio; lo más doloroso para mí, fue cuando las brasas llegaron a la más dulce fotografía que tenía de ella, yo mismo la acompañé a tomársela y por supuesto, algunos acontecimientos inexplicables sucedieron a partir de esa fotografía, la quería tanto, incluso ella me la entregó con una dedicatoria especialmente para mí:

“Juan:

Eres la luz de mis sombras, todo en lo que siento, pienso y por lo que más vivo.

Esta imagen es mi recuerdo para ti; el tuyo, son mi memoria, mis pensamientos y mis sueños, de los cuales tú eres el rey que los mora cada anochecer…
…Te amo…

Tu Pao”

Al leerla de nuevo, grité de rabia e impotencia, sollocé como nunca antes, maldije esa suerte que había tenido, porque como alguna vez lo tuve todo, se me había arrebatado por igual.

Cuando las llamas consumieron el total de esta última foto, recogí las cenizas y las guardé mientras pasaban las horas para llevarlas al río, no podía tirar a la basura algo tan significativo para mí, preferiría que pertenecieran a la madre naturaleza, pues de su misma esencia somos todos y estas cosas ya no eran más que los restos de lo que fue el más grande amor, el viento se los llevaría, pero el sentimiento perduraría para siempre.

Entré a seguir con mis labores navideñas y los preparativos para el año nuevo en compañía de mi familia y otras personas preciadas. Llegó el año nuevo y me dispuse a dejar en donde debía ser, aquellos recuerdos incinerados; al regresar me di cuenta que hay sorpresas que la vida y las personas que más nos aman, nos obsequian para que sintamos que aún puede existir calor en nuestros corazones:

Abrí el cajón que había junto a mi cama y de inmediato, bajo mis cosas, encontré la tierna mirada color cielo y mar y esa dulce sonrisa que me hacía suspirar al besarme. Encontré la foto con su hermosa dedicatoria para mí, había resurgido de las llamas, no hubo explicación alguna para tal acontecimiento. Solo sé que ahí estaba, esperando a que mis manos la tocaran nuevamente y a que la abrazara fuertemente junto a mi corazón.

De repente comprendí que ella, en su inmenso amor, supo comprender el sufrimiento que me produjo desprenderme de ella y decidió dejarme un único recuerdo de su imagen, porque el de su amor está para siempre grabado en mi memoria y en todo mi ser. Tal vez si algún día encuentro una persona que sea tan importante en mi vida y tan especial como ella lo fue, esta imagen no me acompañe más. No lo sé, lo único, es que es el objeto material más importante y valioso que poseo, mi recuerdo más preciado…


Juan David M. A. (Juanhker)
Domingo, 8 de noviembre de 2015

martes, 3 de noviembre de 2015

Veinticuatro rosas rojas y una más...

Hace seis años que ya no me ilumina tu sonrisa,
Hace cinco que perdí la devoción,
Hace cuatro que soñé con tu mirada,
Esa que siempre hacía arder mi corazón.


Eres esa dulce niña,
Que a mi vida llegó a acelerar mi palpitar,
Con tu canto de sirena en mi memoria,
Nunca he dejado de soñar.


¡Oh dulce y bella luna de octubre!
Lleva en el viento este poema al despertar,
Y que cuando ella aliente a la aurora, nuestro lecho,
Con su retozo vuelva a suspirar.


Hoy es la noche de las brujas,
Tiempo de fascinante emoción,
Tú te llamabas encanto, vida mía,
Hoy naciste, hace veinticinco, corazón.


Juanhker, 31 Octubre de 2015.
A mi princesa encantada, que mora en mi memoria…

sábado, 31 de octubre de 2015

Adele...

Con sus cabellos de ágata
Y su tierna mirada,
En cada alma clavada,
Su personalidad de fogata.


El brillo en sus ojos
Y su blanca sonrisa,
Que afirman con prisa,
Hermosura en manojos.


Sensual, divertida
Y tan llena de encanto,
Que si la veo no aguanto,
Mi atención absorbida.


Me acerco y no huyo
Y me atrevo a decirle,
“Mi corazón he de abrirle,
Sin miedo ni orgullo”…


De pronto se acerca,
Me mira y sonríe,
Para que así yo ansíe,
Tenerla más cerca.


Tantos años, ni una noche,
Otros versos en su honor.
Hoy ha valido el clamor,
Suspirando un gran broche:


En sus labios carmesí,
Deposito un beso frío.
Fue mi propio albedrío,
Lo que quise construir.


Mi gesto le fascina,
“Hoy mi vida sabe a ti
En tus manos conocí
Personalidad genuina”.


Hoy tu cama es mi lecho,
En el fuego la pasión,
Si del hielo era prisión,
Hoy tu alma está en mi pecho.

Juanhker

lunes, 22 de junio de 2015

Entre sueños y pasión

Cálida mañana emergiendo en aromas vívidos y frescos, estabas ahí, tan hermosa entre tu vestimenta pura y sensual; recorriendo las praderas coloridas tomados de la mano, caminando entre flores de amor, sintiendo la suave brisa del viento en el rostro, probando de los frutos más dulces, incluso de aquel prohibido que lleva nuestro nombre…

De pronto, a través del camino más frondoso, tras la rama más abundante, encontramos aquella puerta cuya cerradura se abrió con una sola lágrima tuya; eso me dijo que necesitabas de mí, querías que estuviera contigo para siempre…
Decidimos entrar, en la medida en que nos sumergíamos entre ese aroma cítrico y dulce a la vez, notamos que había una fabulosa iluminación, eran velas blancas y grandes rodeando ese lecho de cristal en el que fundiríamos nuestro amor en un solo corazón, en un solo sentimiento con latidos que cantan un “Te amo” a la par, al son de las palabras y al palpitar de las miradas.

De repente me miras tan fija y pausadamente, mis ojos hallan tu alma al concentrarse en tus palabras y en los movimientos sensuales de tu boca. Mis manos, más táctiles que siempre, quisieron apretarte fuertemente, tanto que jamás te quedaran dudas de que quisiera tenerte en mi vida para toda la eternidad. En este ambiente romántico y sentimental, de sábanas blancas y pulcras murmuraba cuánto te amo, te hacía saber mis más puros deseos al lado de la calidez de tu alma fraterna. Tú me decías que querías estar conmigo siempre, entrecruzábamos las miradas entre los labios y los ojos y nos besábamos abrazados fuertemente, tú eras mi princesa, yo un simple plebeyo que gozó al encontrar y luchar por el amor.

Acá, en este cuarto, se hizo noche… Nuestro placer de plenilunio, de tu néctar húmedo acariciando mi sentido del gusto y del tacto, hacía efervescer el aliento de ambos; excitación que nunca jamás tendría que ser muda. El tiempo se detuvo, hubo calma, tranquilidad, sosiego, los relojes en realidad no mostraban su avance. En ese momento sentí que te llamabas vida, yo me hacía llamar destino. Éramos tan hermosa y tremendamente compatibles y precisos que decidimos perdernos para siempre en las montañas del tiempo, entre blancas sábanas de pasión y de amor, eternos. Las velas no se consumían porque el delito que cometíamos era el placer del amor carcomiéndonos la piel, si hubiese sido el infierno, de seguro nos hubiésemos condenado con un gran gusto colosal e hirviente. Hirvientes como estaban nuestros cuerpos al susurrarte palabras de amor al oído mientras lacerabas aquellos vanos recuerdos por quien alguna vez sufriste. El amor nos hacía a nosotros, fue tan hermoso y tan lleno de significado como nunca antes, la música clásica de Chopin y de Bach, los sonetos de amor que algunas veces he compuesto para ti… Supiste que junto a mí, nunca más padecerías de ese desamor que alguna vez experimentaste junto a alguien, sino que acababas de descubrir ese mundo nuevo que querías conocer, ese camino que querías recorrer, que tu alma gritaba inconscientemente y que mi vida aseguraba y prometía velar porque este sentimiento creciera cada día más.

Yo descubrí que eras mi sueño hecho realidad, una hermosa dama con tanto valor y desbordante en virtudes a quien había estado esperando toda mi vida, comprendí que estaría dispuesto a estar en la tuya para siempre pues perpetuamente te amaría…


A mi dulce amor, en colores de sueños de efervescencia y calor en donde el tiempo se detiene y la magia del placer y la tranquilidad nos envuelven en su lecho de cristal...

lunes, 13 de abril de 2015

La habitación del tiempo...

Un cuarto deambulado por la oscuridad, las noches que buscan apacentar sus sueños en una cálida morada y dos cuerpos que funden su calor en la penetrante y silente escalera del tiempo. Cuando vinculamos nuestro cansancio a la fascinación imparable de compartir un lecho en el que no existe nada más que nosotros, en el que nos deshacemos de todo el mundo exterior que rodea nuestras mentes, es cuando reconocemos que no existe el tiempo, que todo se congela, que la calma nos inunda y nos hace herederos del deseo y la pasión.

De repente, dos mundos que se cruzan entre miradas, abrazos, caricias, besos y amor… El pecado aullando como un lobo hambriento, luego, éste, encuentra su manjar, aquel, el de mejor sabor.

Habitación de confidencias, de derroche, de locura y encanto en donde olvidamos tanto el temor como el llanto.

De palabras sinceras, de rasgos de seducción, aquí habitaba el tiempo, ya no más, ahora hay tentación…



A nuestra cálida habitación, adornada con tu esencia…

Juan David M. A. (Juanhker)

13 de abril de 2015

miércoles, 1 de abril de 2015

Ángel seductor

Eres la musa de mi inspiración,
El tormento de todos mis silencios;
Porque eres el fuego que arde en mi piel,
La llama que de nuevo hace latir mi corazón…

Seduces mis sentidos,
Entonando una canción con tu dulce y tierna voz.
Canto de sirena que me hechiza,
En un cálido soñar del que no despertaría…

Emociones vibrantes claman desde ti,
Mi lecho atañe a versos de tu cuerpo,
Calcinando penas y recuerdos;
Infierno puro y ardiente en el que me condenaría…

Sensualidad que de blanco viste mi sonrojo,
Largos cabellos que me cubren del frío.
Desnudez palpitante en movimientos de odalisca,
Ondas de suspiros que ameritan el placer…

Eres el ángel que llegó en el mejor momento,
Las alas que a mis sueños vida dan.
Eres el refugio de lo eterno,
Y la hermosa diva que seduce mi soñar…

Miércoles 01 de Abril de 2015
A la nueva dueña de mi inspiración…


Una luna para un escrito...

Yo escribiré una historia en tu piel que nunca se borrará, ¿sabes por qué? porque sé que estoy en ti, sí, dentro de tu corazón, que en las noches de frío con mis manos, cual deshojando una flor, siempre queda descubierto junto al mío, entonces se detiene el tiempo mirando los lagos de tus ojos, y soñamos... (Jairo A. Trujillo. A.)

Soñamos bajo el manto, velo pulcro de la noche eterna en que la luna llena ilumina tu mirada en la cálida habitación y cuyo reflejo, perplejo ante ti, desnuda mi alma, acelera el palpitar de mi enamorado y enardecido corazón, quitando la calma, anulando el temor… (Juan David M. A.)


jueves, 5 de marzo de 2015

Mortífera visión

Sucia, seductora, vil y desalmada
Conciencia grisácea de niebla en el corazón
con sombras eternas de cálidas brasas
que cobran rencores a cambio de almas...

¡Oh! con tu guadaña afilada
de hoja brillante y tensa
con tu manto sangrante
y de negro largor.

Sacas tus mortíferas garras
de color blanco marfil
tomas tu arma tan larga
y atestas con fuerza en su corazón.

Pálido aliento
de herida en dolor
cálido llanto
que abarca el temor...

Ya las horas no pasan
ya el día ha cesado de andar
las tinieblas se llevan su alma
al lecho en el que ha posado su amar...

Devora mi alma...

Transmutas mis silencios
en mis más seductoras tentaciones.
Transfiguras mis pensamientos
en mis más perversas emociones.
Haces pecar a mis sentidos,
haces acelerar a mis latidos...

Dama de mi consciencia plena,
del poder oculto, de mi amor hirviente.
Doncella de la noche eterna,
de tez de hielo y de mirada de fuego:

¡Cúbreme con tu cabellera de cristal!
¡Usúrpame con tu piel de oro!
¡Dóname la brisa
que brota de tus dulces ojos de miel!
¡Envuelve toda mi alma con la suave
frescura de tu voz tierna e inamovible!
¡Concédeme el deseo de soñar desde tu
lecho puro con gotas de cielo y con sorbos de mar!

y...

... Desgárrame un recuerdo que en mi mundo
susurra tu nombre cada amanecer...

lunes, 10 de noviembre de 2014

El silencio de un adiós…

Hoy de nuevo he conocido,
Que el tiempo y el destino,
En mi vida, hacen el camino,
Que quizás he merecido.

Tantos días, muchas penas,
Tantas noches que me ciegan;
Cuantos versos, pocos besos
Más silencio que canción…

De recuerdos y palabras,
Vive en ti: mi admiración.
Decepciones y excusas que he escuchado:
También vienen de ti, adoración.

Hoy no queda más remedio,
Que decir algo con suprema osadía:
Adiós, hoy me despido,
Despiadada dama mía…

A una efímera melodía de mujer que plantó en mí la decepción…

domingo, 9 de noviembre de 2014

Tu nombre, mi canción…

Deshojando versos a son de una canción
Entablando sueños con peldaños de suspiros
Dibujando miradas y sonrisas, con pasión
Ahogando el llanto, olvidando los rencores…

Dueño soy de esta noche plena
En que una dama llega a acelerar mi palpitar
Risueño y entregado pero sin pena
Comienza el juego y continuará sin remediar.

Dulce mirada, niña inocente de sonrisa seductora
Tierna al sentir, precisa al hablar
Mente de encanto con cuerpo de ensueño
Que como un volcán al abrazarme me haces temblar…

Dama de la noche que el tiempo susurró
Viuda de un pasado que su mirada reveló
Poseedora de mi eterna admiración
Que hasta en su nombre el cielo suspiró…

A una hermosa doncella en una noche plena de encanto.

Promesas de luna (Prólogo)

Develando esencias,
ya siento el calor de tu piel;
dulce aroma que tibia mis sentidos
la calma que adormece mis recuerdos...

A un lado de ti,
sobre la cama del deseo,
borras la culpa.

Una bella luna,
ingiere mis sueños en tu almohada,
desnuda sobre un hada
esa tenue luz me grita de repente:

Aleja de mi todo aquello
que perturba mi mente
que este silencio a mi traiga
lo que el viento se llevó...