Conciencia grisácea de niebla en el corazón
con sombras eternas de cálidas brasas
que cobran rencores a cambio de almas...
¡Oh! con tu guadaña afilada
de hoja brillante y tensa
con tu manto sangrante
y de negro largor.
Sacas tus mortíferas garras
de color blanco marfil
tomas tu arma tan larga
y atestas con fuerza en su corazón.
Pálido aliento
de herida en dolor
cálido llanto
que abarca el temor...
Ya las horas no pasan
ya el día ha cesado de andar
las tinieblas se llevan su alma
al lecho en el que ha posado su amar...