Inigualable como este sentir y aún rodeado de todas aquellas ideas de la infancia, recuerdo haber leído también hace poco un artículo en el que pienso que no solamente estamos aquí por casualidad; que incluso muchas de las personas que estamos escribiendo o leyendo estas líneas nos encontremos manipulados de algún modo por alguna fuerza superior. Algunos la llamamos Dios, porque somos creyentes, otros los llamarán extraterrestres, pues es lógico pensar en habitantes de otros planetas siendo o existiendo la dupla espacio-tiempo de una forma tan inconmensurable. Algunos otros, sin embargo, piensan que simplemente somos una simulación programada por “seres superiores” que en su momento pudieron ser como nosotros. Me refiero a que en algunas culturas futuristas quienes dado el caso ya podrían contar con tecnología sumamente avanzada, podrían realizar no solamente viajes y visitas al pasado, sino haber creado habitantes animados y totalmente capaces de pensar y actuar tal y como lo hacemos los humanos.
Seguramente esta es una idea que suena para muchos aún muy descabellada, pero... ¿y qué si tienen razón? Entonces me surge la nueva pregunta: ¿Entonces ellos quiénes son? Y a partir de ella nos enfrentamos al cuestionamiento máximo que siempre ha intentado resolver no solo la filosofía, la religión o la ciencia: ¿Si fuimos creados por culturas tecnológicamente más avanzadas, cuyos seres poseen habilidades críticas por ahora imposibles para nosotros, entonces a ellos quién los creó ó de dónde salieron?
Juanhker, 20 de Octubre de 2016
Estimado amigo juan...
ResponderEliminarMe ha generado aun mas inquietudes el haber leído su escrito, a mi me gusta imaginar que evidentemente existen otros mundos desconocidos actualmente, ya sea en planetas de la inmensa galaxia, o en dimensiones paralelas a la nuestra, indiscutiblemente de algún modo inexplicable se puede decir que las hemos percibido, hablando por ejemplo: de mundos espirituales, de intraterrestres, extraterrestres, elementales de la naturaleza en sus diversos reinos, entre otros...Pienso que si ni siquiera podemos desvelar el verdadero misterio de nuestros propios orígenes, mucho menos el de las demás criaturas o entidades, solo nos queda el seguir tratando de comprobar cada una de nuestras teorías, hipótesis, o postulados.
Un cordial saludo. :)